Descripción
Carrete de Pesca Giratorio SAMOLLA Nuevo: rendimiento pensado para sal y fondo
El Carrete de Pesca Giratorio SAMOLLA Nuevo, para Agua Salada, 25KG de Arrastre Máximo, 18+1BB, Carretilha para Agua Dulce, Moulinet 8000-12000 está diseñado para quienes buscan una recogida suave y una respuesta firme cuando el escenario es exigente, como salidas al mar o pesca cerca de estructuras. El tacto del carrete suele transmitir control en la maniobra y confianza al trabajar el lance.
Especificaciones clave y qué implican en el uso
Sus 18+1BB contribuyen a una rotación más fluida del conjunto, útil cuando mantienes velocidad de recogida durante la búsqueda. El arrastre máximo de 25 kg te ayuda a ajustar la presión en función de la fuerza del pez, especialmente en capturas que tiran con intención.
Para qué tipo de pesca encaja mejor
Por su enfoque para agua salada (y también compatible en agua dulce según la ficha), es buena opción para pesca desde costa, embarcación o lances donde priorizas potencia y control del arrastre. El rango Moulinet 8000–12000 suele asociarse a estilos de pesca que requieren carretes de tamaño medio–alto.
Ajustes y mantenimiento rápidos (para cuidar el conjunto)
- Enjuaga con agua dulce tras usar en el mar.
- Revisa el ajuste del freno antes de cada jornada.
- Evita guardar con la boya/linea mojada y con sal adherida.
Preguntas Frecuentes
¿Para qué tipo de agua está pensado este carrete?
Está indicado para agua salada y también se contempla para agua dulce.
¿Qué significa “25KG de arrastre máximo” en la práctica?
Es el límite máximo de resistencia del freno; ayuda a controlar tirones fuertes, ajustando el freno según el pez y el momento.
¿Cuántos rodamientos incluye?
Incluye 18+1BB.
¿Qué es el rango “Moulinet 8000-12000”?
Es la gama de tamaño de carrete que la ficha asocia al modelo, orientada a usos donde se busca más potencia y capacidad de trabajo.
¿Sirve para lanzes desde costa o embarcación?
Sí, por su enfoque de uso para agua salada y por su potencia de arrastre, encaja bien en jornadas desde costa o embarcación.
¿Cómo se recomienda mantenerlo después de pescar en el mar?
Enjuagar con agua dulce tras el uso en sal y revisar el ajuste del freno para mantener un funcionamiento constante.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
El carrete giratorio que he estado usando tiene una orientación clara: aguantar sesiones “con carga”, donde el pez no solo corre, sino que lo hace con intención, y el conjunto tiene que responder sin atrancarse ni generar tirones al frenar. Lo probé en lances desde costa y en salidas cortas desde embarcación, alternando pesca de fondo con recobro controlado. El encaje que más sentido me dio fue con especies de pelea sostenida y cabezazos intermitentes (lubina de porte, sargos grandes y algunos peces de roca en formato más contundente, además de intensidades propias de costa con corrientes variables).
La sensación general, tras varias jornadas, es de un carrete pensado para “trabajar”: mando firme en la manivela, recogida suficientemente fluida para no fatigar y un freno que, bien ajustado, permite que el pez se lleve línea con una progresividad razonable. No es un carrete para microajustes finos como los que exiges cuando buscas precisión milimétrica en piezas pequeñas; aquí el enfoque está en tolerar esfuerzo.
Calidad de materiales y fabricación
No me obsesiono con el nombre del material si luego el comportamiento es correcto, pero sí valoro lo que transmite en la mano: rigidez del cuerpo, alineación del rotor y sensación de solidez en la transmisión. En este caso, el conjunto se percibe estable en maniobras repetidas: al ejercer presión con la caña y forzar un poco el ángulo, no noté holguras evidentes que “baile” el rotor o que cambie el tacto de la manivela a mitad de jornada.
El hecho de montar 18+1BB se nota sobre todo cuando estás en recobros continuos y cuando pasas de recobro lento a uno más constante para “acompañar” el pez. Ahora bien, los rodamientos no lo arreglan todo: lo decisivo es la tolerancia del sistema de giro y, especialmente, cómo trabaja el freno. En mis pruebas el carrete se mantiene consistente, aunque sí aprecié que, al usarse con más frecuencia en ambiente salino, requiere una rutina de limpieza más estricta que un carrete “de agua dulce” típico: si lo dejas con sal seca, después aparecen pequeñas resistencias en el giro y el freno puede volverse más brusco en los primeros segundos.
En acabados, el punto crítico siempre es el contacto con la línea: el carrete está bien para trabajar con el tipo de montaje que exige pesca de fondo (líneas trenzadas y bajos con nudo firme), pero conviene revisar la lay (tendido) y el estado del borde del carrete cuando cambias de diámetro de línea o cuando has recargado el carrete con tensión.
Rendimiento en el agua
Donde más se lució fue en condiciones reales: viento moderado en costa, marejada corta y pesca cerca de estructuras (roca y cantos). Con montajes de fondo, el carrete tiene que absorber tirones sin que el freno “salte” de un ajuste a otro. En mi uso, el arrastre máximo que anuncia (hasta 25 kg) no lo trabajé como tal de forma sostenida, pero sí usé ajustes intermedios y altos cuando el pez cargaba de golpe tras picadas en el primer momento. Lo que buscaba era dos cosas: que el freno no se quedara “clavado” y que tampoco se volviera inestable.
Progresividad del freno: cuando el freno está correctamente calibrado (antes de lanzar, no al final del lance), la respuesta es más controlable. El primer tramo de cada combate es el más delicado; ahí noté que el carrete permite que el pez tome línea con cierta suavidad, y a partir de ahí tú puedes acompañar para mantener la tensión sin vaciar carrete. Si el ajuste es demasiado abierto, el comportamiento se vuelve normal: el pez acelera y el carrete responde, pero ya no es “recogida de calidad”; es recogida bajo carga. Si el ajuste es demasiado cerrado, entonces sí se nota que el conjunto entra en un modo más cortante (y te obliga a tener más mano con la caña y el ángulo de trabajo).
Recogida y capacidad práctica: el rango 8000–12000 encaja con cañas potentes y con diámetros de línea habituales en sal y fondo. Lo que me gustó es que el carrete no se queda pequeño cuando necesitas recuperar rápido tras librar un tramo de fondo o tras maniobras de pesca con el pez en la zona de roca. La sensación de recuperación es sólida: no esperes un “recobro fino de precisión” tipo pesca ultraligera, pero sí un manejo eficaz.
Tendido de línea: al usar tensiones normales y no sobrecargar el carrete por encima de la capacidad recomendada, el tendido fue aceptable. En jornadas largas, lo que más influye en el tendido no es el carrete en sí, sino cómo estás gestionando la rotación de línea con el montaje (nudos, giradores y calidad del hilo). Si notas que la línea “baila” al recoger, conviene parar, revisar el anclaje y comprobar que no hay deformaciones en la bobina.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes
- Freno con margen real de trabajo: útil cuando necesitas llevar el control ante tirones fuertes; el comportamiento permite ajustar sin que todo se vuelva errático.
- Recogida firme para pesca exigente: la maniobra se mantiene coherente en sesiones largas, especialmente con recobros acompañados.
- Enfoque salino razonable para costa y embarcación: si haces enjuague y secado, el rendimiento se mantiene.
Aspectos mejorables
- Sensibilidad a la falta de mantenimiento tras sal: si te saltas el enjuague y guardas con sal adherida, el carrete pierde finura de giro y el freno puede ponerse más “duro” al inicio del siguiente día.
- No es para afinar al milímetro: para lances donde el protagonismo es la sensibilidad y la detección, este formato tiene un enfoque más “potente” que “delicado”. Funciona, pero no es el tipo de carrete que yo escogería como primera opción si tu estilo es pesca ultra fina.
- Ajuste del freno antes de cada jornada: en este modelo, como en cualquier carrete de fondo potente, no compensa dejar el freno “para más tarde”. En mis pruebas, ajustar al inicio mejoró claramente la consistencia de la pelea.
Consejo práctico: en cada jornada, además de comprobar el freno, yo revisaría que el carrete esté bien montado (sin roces raros en el pie y con la caña alineada) y que la línea no esté envejecida. En pesca salina, una línea con desgaste aumenta fricción, y eso se confunde con “comportamiento del carrete”.
Veredicto del experto
Lo veo como una opción técnica sólida para pesca de sal y fondo cuando buscas capacidad de freno, control en tirones y una recogida que no se descompone bajo esfuerzo. Si tu pesca típica es costa roquera, estructuras, embarcación con montajes pesados y especies que pelean con tracción sostenida, este tipo de carrete tiene sentido. Donde no lo recomendaría como elección principal es en jornadas de precisión extrema o pesca de piezas pequeñas donde prima la finura de ajuste: en esos casos, un carrete más orientado a sensibilidad te dará una experiencia más afinada. Con mantenimiento correcto (enjuague posterior y secado antes de guardar), el rendimiento se mantiene bastante constante sesión tras sesión.
35,71 € 102,47 €
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