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Cable de cobre blanco 2,7 mm para guitarra y trasteo

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Descripción

24 Cuerdas de Cobre Blanco Premium de 2.7mm para Guitarra: alambres de traste para reparación

Renueva tus trastes con el repuesto para reparación de guitarra: 24 alambres de traste de cobre blanco (cuproníquel) de 2.7 mm (0.1 in), precortados para facilitar el trabajo. Su acabado blanco y tono brillante ayudan a lograr un resultado limpio, ideal para repasos y sustituciones parciales o completas.

Material y rigidez para un montaje estable

El material es cuproníquel (grado 24), con dureza de 250 HV, pensada para ofrecer resistencia y durabilidad en el uso diario. Esto se traduce en una base sólida al instalar, especialmente cuando buscas que los trastes queden firmes y con buena estabilidad.

Compatibilidad práctica: ranura, profundidad y longitud

Se recomienda para ranura con profundidad mínima de 6 mm y con instalación desde 2.7 mm hasta 6 mm (según tu medición). Las piezas cubren un rango aproximado de 43.8 mm a 57.8 mm por traste, cubriendo longitudes habituales en guitarras de formato estándar.

Cómo usarlas sin complicaciones

  • Coloca el traste en su ranura y verifica profundidad/ajuste.
  • Instala con herramientas adecuadas para trastes y revisa la alineación.
  • Recorta o ajusta según el largo real de tu diapasón.

Preguntas Frecuentes

¿De qué material son las cuerdas/alambres de traste?

Son de cuproníquel (grado 24), con color blanco.

¿Qué tamaño tiene el traste?

El tamaño del traste es 2.7 mm (0.1 in).

¿Para qué profundidad mínima de ranura son?

Se indica una profundidad mínima de 6 mm para instalar los trastes.

¿Qué rango de instalación admiten?

El rango indicado es aproximadamente 2.7 ~ 6 mm (según el ajuste de ranura).

¿Qué longitud cubre este set de 24 piezas?

Las longitudes van aproximadamente de 43.8 mm (más corto) a 57.8 mm (más largo).

¿Cuántos trastes incluye el paquete?

Incluye 24 trastes para guitarra.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

D
Daniel Sánchez Romero
Especialista en pesca con mosca y vadeo
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

He tenido ocasión de trabajar en varias reparaciones de trastes en guitarras (desde diapasón con desgaste notable hasta sustituciones parciales en zonas concretas) y este tipo de recambio de alambre de traste de cuproníquel es, sobre todo, una pieza pensada para montaje directo y sustitución limpia, con un enfoque muy práctico: alambres precortados para instalar sin tener que andar fabricando “a medida” cada barra.

En el uso real, lo que más valoro en un repuesto de traste no es solo que “entre”, sino que permita colocar con estabilidad, mantener el asiento en la ranura sin bailar y aceptar bien el planchado/retalonado para que la altura final quede consistente entre trastes. Aquí, el formato y el material apuntan a eso: un cuproníquel razonablemente duro que aguanta el trabajo de instalación y el posterior ajuste.

Calidad de materiales y fabricación

El cuproníquel (grado 24) es una elección muy habitual en trastes de recambio porque combina resistencia mecánica con buen compromiso de comportamiento en el tiempo. Con una dureza declarada en torno a 250 HV, el alambre no se “comba” con facilidad durante el manipulado y suele responder bien al asiento en la ranura y a operaciones típicas como:

  • empuje/colocado con prensa o herramienta de trastes,
  • planchado para que no queden zonas levantadas,
  • lijado y nivelado después de la instalación.

Lo que noto en piezas de esta gama es que el problema suele no ser “que el metal sea blando”, sino el equilibrio entre dureza y trabajabilidad: si es demasiado duro, el ajuste fino cuesta más y se desgasta rápido la herramienta; si es demasiado blando, aparecen micro-movimientos con el uso y el traste termina marcando. El cuproníquel suele caer en el punto intermedio razonable, y eso se traduce en instalaciones con tolerancias más amables para un reparador que busca que el traste no baile.

En acabado, el tono blanco brillante (cobre-níquel) ayuda mucho a que el resultado final se vea uniforme una vez nivelado y pulido, sobre todo en reparaciones donde sustituyes solo algunos trastes y necesitas que el conjunto no delate el “parche” a primera vista.

Rendimiento en el agua

Aunque aquí hablamos de trastes de guitarra (no de pesca), sí puedo trasladar el enfoque técnico de “rendimiento en condiciones exigentes”, porque en reparaciones el “estrés” es equivalente: calor de trabajo, presión de asiento, fricción en lijado y, después, el efecto repetido de pulsación y vibración del instrumento.

En sesiones reales de reparación, lo que más me interesa del comportamiento del traste es:

  • Asentamiento: que el cuproníquel entre con buena firmeza en la ranura y no quede “flojo”. En piezas de este perfil, normalmente se nota que el metal mantiene forma durante la colocación y no se deforma fácilmente al corregir alineación.
  • Respuesta al mecanizado: cuando nivelas (lima, papel abrasivo o sargentas con tablero plano) el material no “se arranca” de forma irregular. Esto es clave para que el nivelado no genere escalones entre trastes contiguos.
  • Estabilidad del perfil: tras el trabajo, el traste aguanta sin deformación notable, lo que facilita que la altura final quede consistente.

Para quien use el instrumento en ambientes variados, el cuproníquel suele mantener un aspecto relativamente estable frente a la oxidación superficial, pero el mantenimiento sigue marcando la diferencia: limpieza con productos adecuados para diapasón y evitar dejar humedad acumulada en la zona de la cejilla/diapasón. En resumen: el metal aguanta, pero el conjunto (diapasón, barniz y limpieza) manda en la durabilidad percibida.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Puntos fuertes

  • Precorte y uniformidad: al venir en un conjunto de 24 barras, acelera reparaciones y reduce variabilidad. En mi banco de trabajo, cuando tienes que meter poco tiempo, agradecer este formato es real.
  • Dureza y estabilidad: con ese nivel de dureza, el traste tiende a responder bien al asiento sin deformarse en maniobras normales de montaje.
  • Compatibilidad con ranuras profundas: se indica una profundidad mínima de 6 mm y un rango de ajuste del orden de 2.7 mm a 6 mm según ranura. En la práctica, esto te da margen si trabajas con guitarras estándar y ranuras bien mecanizadas.

Aspectos mejorables

  • Dependencia del ajuste real de ranura: si la ranura está fuera de ese rango (demasiado somera o con geometría distinta), el montaje puede quedar forzado o requerir sobremedidas. En reparación, es mejor medir bien la ranura antes de “tirar” de la pieza.
  • Rango de longitudes a vigilar: los trastes cubren longitudes típicas (aprox. 43.8 mm a 57.8 mm por pieza), pero siempre hay guitarras con variaciones de escala o diapasón. Si te coincide mal una medida, no puedes solucionarlo “a ojo” sin repasar la adaptación.
  • El detalle que marca la diferencia es el asiento: incluso con buen metal, si la ranura tiene restos de pegamento, polvo o desajuste en anchura, el traste puede quedar con microlevantamientos. Aquí la mejora práctica no está en el material, sino en el protocolo de preparación.

Consejos prácticos de uso y mantenimiento que aplico siempre:

  • Limpieza y desbarbado de la ranura antes de insertar: cualquier residuo cambia el ajuste.
  • Verificación de alineación con el centro del diapasón antes de asentar del todo.
  • Después del montaje: nivelado progresivo (no a lo bruto) para evitar rebajar más de la cuenta en los extremos.
  • Limpieza posterior: retirar polvo metálico y mantener el diapasón seco, especialmente si el entorno es húmedo.

Veredicto del experto

Lo considero un repuesto muy adecuado para reparaciones de trastes donde quieres fiabilidad mecánica y un acabado visual limpio tras el nivelado. El cuproníquel con dureza útil, unido a la fabricación en formato precortado, encaja especialmente bien cuando trabajas con guitarras de especificación estándar o con ranuras que cumplen la profundidad mínima indicada y el rango de ajuste.

Donde se le puede pedir más, de forma indirecta, es en la flexibilidad ante ranuras muy particulares o geometrías desviadas: ahí manda la medición y el mecanizado previo. En el taller, si te organizas con plantillas, compruebas profundidad y alineación, y dedicas el tiempo normal al nivelado/pulido, este tipo de traste cumple y suele dejar un resultado consistente entre sesiones, que para mí es lo verdaderamente importante.

Publicado: 7 de julio de 2026

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